La automatización, la IA y la operación remota están redefiniendo el trabajo y las capacidades que exigirá la industria. Analistas delinean las características de los nuevos perfiles, en un entorno que requerirá cerca de 37 mil nuevos trabajadores en los próximos años. POR FRANCISCA ORELLANA
El minero del futuro probablemente pasará menos tiempo dentro de un camión o de la mina misma, para pasar más horas al frente de un videowall, supervisando equipos autónomos, monitoreando información en tiempo real o utilizando inteligencia artificial para anticipar fallas. Una transformación que va más allá del uso de nuevas tecnologías y que cambia las habilidades y conocimientos de los trabajadores que llegarán a la industria.
La automatización, la operación remota y la inteligencia artificial están modificando el perfil de los trabajadores que demandará la minería. Expertos indican que no solo deberán tener conocimiento sobre estas nuevas herramientas, sino que también tendrán que desarrollar las competencias y el liderazgo para incorporarlas.
“Durante muchos años, el valor de un operador estuvo asociado a ejecutar correctamente una tarea; en el futuro, su principal aporte estará en supervisar procesos cada vez más automatizados, interpretar información en tiempo real y tomar decisiones cuando la operación se aparte de las condiciones esperadas”, explica el ingeniero civil en minas, Felipe Cancino, quien también es académico de la Universidad de Atacama.
Esto implica que el trabajador deberá comprender cómo interactúan la geología, la planificación, el mantenimiento, la seguridad y el procesamiento como parte de un mismo sistema, indica Cancino, y acota que el pensamiento crítico, la interpretación de datos, la gestión del riesgo y la capacidad de adaptación serán tan importantes como los conocimientos técnicos.
Coincide la gerenta del Consejo de Competencias Mineras (CCM),
Paula Arenas, quien sostiene que el trabajador de la próxima década deberá desenvolverse en entornos donde "la automatización, la inteligencia artificial, la analítica de datos y la operación remota tendrán un rol cada vez más relevante". Afirma que se deberá combinar una sólida base técnica con competencias digitales y habilidades transversales como la resolución de problemas, el trabajo colaborativo y el aprendizaje continuo.
Sobre la base del estudio Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena
2025-2034, de la Alianza CCM-Eleva, Arenas dice que la industria requerirá cerca de 37 mil nuevos trabajadores en la próxima década, con una demanda cada vez más orientada a perfiles tecnológicos.
"Más que hablar de un minero digital, hablamos de un talento capaz de integrar conocimientos técnicos con competencias transversales, entendiendo que la tecnología potencia el trabajo de las personas y exige una actualización permanente a lo largo de toda la trayectoria laboral”, destaca Arenas.
El presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera, destaca que el nuevo minero se transformará en un operador tecnológico: “Su jornada combinará la supervisión remota desde centros de control con intervenciones especializadas en faena”. Sin embargo, advierte que esto no reemplaza el conocimiento del proceso minero. “La geología, la metalurgia y la seguridad seguirán siendo la base. El futuro minero tendrá manos de técnico, cabeza de analista y mentalidad de aprendiz permanente", subraya.
Desafíos
Pese a que la minería avanza en el uso de nuevas tecnologías, los analistas indican que las competencias de los trabajadores aún no evolucionan al mismo ritmo que la transformación tecnológica.
"La velocidad con que evoluciona la transformación digital es mayor que la velocidad con que evolucionan las competencias de las personas", advierte Cancino. Por eso sostiene que la capacitación también deberá evolucionar: "En una minería impulsada por la inteligencia artificial, el aprendizaje dejará de ser una etapa previa al trabajo para convertirse en parte del trabajo mismo".
Viera coincide y señala que la capacitación debe pasar de un enfoque reactivo a uno predictivo: "Esto implica alianzas público-privadas entre empresas, academia y proveedores tecnológicos para cocrear nuevas carreras y certificaciones cortas en tecnologías 4.0 aplicadas a minería".
Arenas destaca que herramientas como el Marco de Cualificaciones para la Minería, que actualmente reúne 217 perfiles ocupacionales, junto con el Sello de Calidad CCM, buscan actualizar la formación y alinearla con las necesidades reales del sector.
A su juicio, "la transformación tecnológica no reduce la importancia de las personas; por el contrario, eleva el valor del talento y hace del aprendizaje continuo un requisito para mantener la empleabilidad y la competitividad del sector".
“La geología, la metalurgia y la seguridad seguirán siendo la base. El futuro minero tendrá manos de técnico, cabeza de analista y mentalidad de aprendiz permanente,” dice el presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera.
¿CÓMO SERÁ EL MINERO DE LA PRÓXIMA DÉCADA?
Agosto 10, 2026